Las negociaciones entre empresas y trabajadores en el marco de la Mesa por la Competitividad, habían quedado truncadas después de no alcanzarse un punto de acuerdo relativo al incremento salarial de los estibadores, que solicitaban un aumento salarial del 3,2%, una reivindicación que desde las empresas aceptaban a cambio de una mayor productividad en las operativas.
Pese a lo encontrado de las posturas, las dos partes decidieron retomar las conversaciones y dar validez y continuidad a los acuerdos alcanzados en la Mesa por la Competitividad, dado que, negociaciones aparte, existía un compromiso firme para alcanzar acuerdos y no levantar la Mesa hasta que se hubiesen conseguido. Los estibadores han mostrado su predisposición para seguir trabajando y no alterar de ninguna forma la operativa en el Puerto de Valencia. Por ello habrían decidido articular las fórmulas necesarias para alcanzar la productividad deseada por las empresas, momento en el cual se haría efectivo el incremento salarial del 3,2%.